sábado, 25 de diciembre de 2004

25

El mal hábito del no-dormir de nuevo juega una mala pasada... hoy me he despertado a las 5.00 am, y me doy cuenta que aún soy un niño, con el síndrome de despertarse a altas horas de la madrugada para destrozar cuanta envoltura de regalo haya dejado Sandy Claws bajo el árbol de navidad... éste año tiene varias peculiaridades, por ejemplo, el hecho de no haber dormido en mi cama, sino en el estudio ubicado en la zotea, después de una jaqueca y un apagón, esperando una llamada que no supo llegar...

Salgo pues de éste nuevo refugio, de éste nuevo hogar en las alturas y me recibe, sin lugar a dudas, la luz de la luna más hermosa que haya visto en mucho tiempo, es tan grande y brillante, parece tan cercana que dan ganas de estirar la mano y (res)guardarla por un momento...

La cena de navidad fué más bien curiosa, por la noche me tocó viajar en transporte público después de una linda visita a mi antigua familia política, y no pude evitar pensar en el concepto/sentimiento que la mayoría de las personas tienen respecto a navidad, así que de camino a casa voy pensando en letras, en el cómo demonios exteriorizo lo que voy sintiendo y viendo... haré el mejor esfuerzo:

El brillo en los ojos de los niños es, por mucho, el arma letal con la que te transportas a ésa época y las amarguras que corroen en estas fechas pasan a menosm incluso pueden hacerte creer en todos los mensajitos de navidad de las compañías que se anuncian por tv, los niños que como yo despiertan muy temprano, con la incertidumbre de saber qué dejó el panzón barbudo bajo el árbol, con la esperanza de ahora sí atraparlo en el momento en que va dejando los regalos... él suele ser todo un profesional, inatrapable hasta el momento.

La mamá de un chiquillo que va vestido de traje y con el que hago un concurso express de ver quién hace la cara mas graciosa, según yo termino en un empate, él dirá sin pensarlo que ganó... la mamá que no deja de sonreírme al grado de preocupación, justo antes de descender del vagón de metro, le dice al niño (no se si quería que yo escuchara) -despídete de tu nuevo papá-, sonríe de nuevo y saluda al "viejo"? papá del niño que la espera en el andén... confusión.

Las navidades son raras, el kfc estaba a reventar por las 8.00 de la noche, un puesto de pollos rostizados no se diga... no se si la moda en esta navidad fué comer pollo... hay quienes se tendrán que conformar con tacos de guisado fuera del metro.

No puedo evitar ser invadido por sentimientos adoc a la fecha, y pienso en los micreros, los operadores del metro, los borrachines que se cobijan cxon las estrellas... y ellos? su cena? si para algo valen la pena estas fechas es para reunirse con la familia, seres más o menos queridos o de plano cuates de borrachera... y ellos?

Felicidades y felicitaciones por todos lados, casas adornadas con 500, 000 foquitos de navidad, como echando competencias entre vecinos, la serie que se jodió por que uno de los foquitos no tenía ganas de prender pre-ci-sa-men-te hoy!, estrellas multicolor acompañadas de sonrisas de mi parte, lo dije y lo repito: no seré yo quien acabe con el espíritu de las fechas.

Un abrazo por aquí, cortesía que da un poco de asco por lo efímera, los cohetes y cohetones, palomas, chifladores y cuanta porquería vende el comercio clandestino que no dejan llevar un aconversación agusto, por el POM! CATAPUNCHIS! KABOOM!... un hombre obeso al cual casi se le enciende el cabello por andar jugando con los dichosos juguetitos de pólvora, y ese aroma peculiar a comida-pólvora-alcohol que desprenden todas las casas.

Ya de regreso en la colonia pasar por las casas de los vecinos y la curiosidad de asomarse a las ventanas, ver familias reunidas, gritos de niños jugando, aplausos y el clásico "que lo abra, que se lo ponga", incluso suelto la carcajada cuando al pasar por una casa toda la familia entona "...era Rodolfo el reno..." acompañada del sobrino que toma clases de piano y aprovecha que la tía Prudencia tiene piano en casa...

En casa todo se desarrolla regularmente, me regañan un poco por haber llegado tarde, que me estaban esperando para cenar... aún falta hablarle a un par de personas más, aprovechando las fechas... ésa noche no lo haré. Cenamos, mi tía no acompaña, como para evitar un poco la nostalgia del hijo recién aparecido (para el que le interese, apareció en Guadalajara, está bien (?), trabajando en un oxxo), la cena está regüena, mi madre me hizo camarones, ravioles que se deshacen en la boca... si por algo además vale la pena la fecha es la comida tan buena, éste año no hubo árbol en casa... o sí?

Al llegar me doy cuenta que mi madre ha sido ingeniosa, como siempre... me avisa que mi regalo está bajo el árbol, que es la bolsa grande con un Santa Clós... QUÉ????!!!! pero si no hay árbol!!! mala broma? nope, resulta que compró un arbolito que poco tiene de pino pero está adornado según las festividades, y la bolsa "grande" mide como 4x8 cm., y tenía un dinero ahí guardado... mi madre no puede dejar de ser tan maravillosa como ella sola... llamadas de y para todos lados hacen la cena intermitente, como siempre y como la clásica familia disfuncional que somos no todos cenamos al mismo tiempo, con todo y que somos 5 este año.

Después un esfuerzo por convivir en familia, cosa de la que no soy muy afecto, un apagón nos toma por sorpresa jugando scrabble, me duele la cabeza y subo al estudio... el resto de la historia la conocen.

Arropado y frente al monitor encuentro el messenger vacío, cosa rara con todo y el montonal de contactos que ahí viven, otra peculiaridad de las fechas, así que aprovecho y felicito a todos y cada uno de los que se han tomado las molestias de llegar hasta éste parrafito, que se dan la vuelta más o menos seguido y que le echan porras a éste intento de escritor mal consagrado, un gran abrazo que contrarreste el frío de la temporada, todos los sueños cumplidos, polvito de estrellas para llegar hasta ahí... a donde sea que quieras llegar.

Hoy dejo la amargura en un cajón, como para sellarlo por completo. No prometo ser el más ameno, diciembre nunca ha sido mi mes, pero haré el esfuerzo.

el flako mix
Citlalmacuauhtécatl.
In Lakech



3 comentarios:

Lobo dijo...

de un lobo con bufanda:
¿y tu dices que te gustan mis historias?.. jaja.. esta que has escrito tú ha sido entrañable, y ha despertado en mí curiosas emociones.
saludos escogidos desde una merienda incierta

catching dreams dijo...

diago: que te crees? ése día no aguanté y me la eché COMPLETITA... hasta el momento en que lo conocí.. blogs como el suyo son los que inspiran escribir.. y leer! a ver si luego me echas una ayudadita para poner links y etcéteras...

abrazo de flako nunca falto a cenar

Piel dijo...

Me has embriagado de la nostalgia infantil...aunqeu casi no recuerdo los regalos...algun dìa te platicare porque...pero es lindo el dejo de nostalgia que me has traido...

Abrazos que nunca dejemos de ser niños....